Jun 182012
 

Lucía Langa y Seteven Poelmans, de EADA

Lucía Langa y Seteven Poelmans, de EADA

Ahora podemos identificar a los verdaderos líderes

El coaching nació como una técnica deportiva. Ahora parece tener soluciones para todo y hay un coach para cualquier cosa. ¿No se corre el riesgo de desvirtuar sus valores?

El coaching como disciplina nació en el mundo del deporte e hizo que se extendiese a muchos otros ámbitos. Partimos de la idea de que es un proceso que procura resultados positivos a quienes lo reciben. Todas las disciplinas profesionales tienen un momento de eclosión inicial hasta que adquieren las dosis de práctica que permiten disponer de suficiente conocimiento aplicado como para establecer reglas y principios que lo sustenten. Nos encontramos en ese momento. Por eso nació el Coaching Competency Centre, que tiene como objetivo aportar conocimiento a esta disciplina, basándose en evidencias comprobables.

Hay mucho intrusismo, mucho coach disfrazado: ¿qué está pasando?

No hay coach sin cliente. El cliente sabe distinguir una buena práctica, o sencillamente tiene la astucia de comprobar si quien le está facilitando un proceso de coaching le ayuda a obtener nuevas respuestas. Debemos enfocar la atención en la necesidad del cliente. ¿Por qué hemos necesitamos pagar a profesionales para ayudamos a pensar, buscar alternativas, y solucionar problemas Estas estrategias de superación personal antes las cubríamos a través de la propia reflexión y de los modelos que teníamos cercanos, en la escuela, en la empresa, es decir, a través del influjo que producía en nosotros la figura del líder. Esos líderes hoy ya no están a nuestro fácil alcance, bien porque los buenos líderes escasean, bien porque todos queremos desarrollar nuestra propia cuota de liderazgo, es decir, crear nuestro propio modelo original, genuino, basado en nuestras propias cualidades.

¿Qué formación y qué valores creen que ha de tener un auténtico coach?

Necesita tener vocación. Pasión para lograr el bienestar de las personas y las organizaciones. Acompañan a personas en sus procesos de cambio para que sean mejores, y eso requiere paciencia, empatia, fortaleza, y perseverancia. Segundo, una sólida formación para profundizar en el conocimiento de la psicología humana. Los líderes-íat, como catalizadores de los procesos de cambio tanto individuales como organizativos, además de su experiencia directiva que es la mejor escuela de coaching, tienen necesidad de conceptualizar y sistematizar su intuición con ciencia, filosofia, ética, métodos, y técnicas. Por último, y quizás lo más importante, es la práctica, mucha práctica. Para ello es esencial la incorporación del feedback, tanto del cliente como de otros profesionales más expertos. EADA ha diseñado el CoachingLab, un laboratorio donde los procesos de coaching son observados, analizados desde diferentes perspectivas, sean del comportamiento, sean biométricas o neurofisiológicas, para poder extraer conclusiones que le sirvan al coach para su práctica y el desarrollo permanente de sus competencias de liderazgo y coaching. No queremos otro programa en el mercado, sino un master que aporte valor añadido diferencial y calidad.

¿Qué pretende aportar el MILCO?

EADA tiene dilatada experiencia en la formación de directivos y hemos querido unir nuestra fuerza principal, la formación de líderes con los beneficios que ofrece una metodología como es el coaching. De ahí nace el Master Internacional en Liderazgo y Coaching Organizativo (MILCO). Queremos ayudar a directivos y coaches experimentados a fundamentar su práctica en la ciencia, la disciplina, el método, y sobre todo, con una orientación clara hacía el contexto dentro lo cual un coach debería saber operar: la organización. Puesto el ojo de la intervención en la organización, necesitamos trabajar desde lo más individual el autoconocimiento y el plan personal de desarrollo para disponer de un perfil de lídcrcs-coach solvente. Solo a través de la propia experiencia uno podrá acompañar a otros en el desarrollo de sus liderazgos respectivos. Una vez superada la faceta individual, proponemos trabajar a nivel sistémico, utilizando las habilidades del líder-coach para que el grupo se revele a sí mismo y crezca. Cuando tenemos equipos naturales unidos en torno a su propio desarrollo, pasar al nivel organizativo es más sencillo.

Lucía Langa y Seteven Poelmans, de EADA

Lucía Langa y Seteven Poelmans, de EADA

La herramienta del coach junto a la del acompañamiento en el liderazgo, ¿qué utilidades tiene ¿Qué ventajas aporta?

El liderazgo tiene entidad suficiente como para emprender un proceso de desarrollo integral, ya que es el que conecta las intenciones y la visión con las acciones y los valores. En este caso, del coaching tomamos el estilo de cómo hacerlo, de cómo conseguir que sean los individuos, los equipos y la organización los que descubran e interioricen lo que quieren hacer y decidan cuándo y cómo se ponen en marcha para conseguirlo. No van a ser estilos de liderazgo clásicos los que van a conseguir que personas y equipos alcancen los niveles de transformación que hoy se necesitan en las organizaciones. Van a ser personas concretas, cuantas más mejor, las que utilicen un estilo de líder-coach (ambas cosas integradas), para contagiar a otros de la motivación e ilusión que hacen falta para cambiar las cosas. Es un nuevo paradigma en el ejercicio del liderazgo, donde valores, actitudes, deseos se reúnen para hacer posible nuevos modelos organizativos, nuevas estrategias empresariales y nuevos lugares donde construir espacios de desarrollo.

Como efecto de la crisis, los directivos necesitan ayuda para saber pensar de manera alternativa.

¿Podríamos decir que el mundo y sus dirigentes, necesitan los consejos de múltiples coaches. ¿Qué técnicas aconsejaríais a los directivos empresariales?

Algo que debe quedar claro es que un coach no da consejos, no utiliza su propio criterio para que el directivo tome ninguna decisión, sino que utiliza sus habilidades para que el otro se haga nuevos cuestionamientos y encuentre nuevas respuestas y lo hará con todas las habilidades antes mencionadas. Los directivos, fruto de la profunda crisis y de sus fatales efectos dilatados, se encuentran perdidos, necesitan que alguien les ayude a pensar de forma alternativa a como lo han venido haciendo hasta ahora. Las medidas centradas en la eficiencia, por las que el ajuste de costes producía mejoras en la cuenta de resultados y permitían soportar mejor los malos tiempos no han dado el resultado. Sólo con austeridad no conseguiremos salir. Necesitamos estimular el crecimiento, tanto macroeconómico como empresarial y esto solo se consigue con medidas mucho más profundas, de tipo estructural. Vayamos también a lo más profundo de las empresas, a ayudarlas y a acompañarlas en un proceso de reflexión que les permita ampliar sus niveles de pensamiento. Los viejos tiempos ya no volverán. Aquellos directivos que quieran superar los tiempos actuales serán los que se atrevan a cuestionar los modelos imperantes. Es ahora cuando podemos identificar a los verdaderos líderes.

Perfiles

STEVEN POELMANS
Profesor y director del Centro de Competencias de Coaching en EADA, es Doctor en Economía y Gestión (U. de Navarra), Licenciado en Psicología Industrial (U. de Lovaina) y Master en Dirección de Marketing por la Cante Vlerick Management School, Universidad de Cante

LUCIA LANGA
Licenciada en Psicología Clínica e Industrial por la UB, diplomada en Dirección de Recursos Humanos y Dirección General por EADA y acreditada como Coactive Coach por el Coaching Training Institute

Publicado en La Vanguardia
18 de junio de 2012

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