Oct 192016
 

Rafael Sambola: “Hay motivos para el optimismo”

Rafael Sambola es director y profesor del Master en Dirección Financiera de EADA.

Rafael Sambola es director y profesor del Master en Dirección Financiera de EADA.

Una de las principales conclusiones del VII Diagnóstico Financiero de la Empresa Española presentado por EADA y Cepyme es que los directivos y empresarios se muestran más optimistas que en ejercicios anteriores. En concreto, un 65% considera que tendrá una mayor facturación y un 37% prevé aumentar su plantilla –aunque este incremento no supere el 7%–.

Por tanto, ¿hemos dejado atrás la crisis económica de los últimos años? La respuesta que da Rafael Sambola, director del Master en Dirección Financiera de EADA y autor del estudio, es que ahora hay más motivos para el optimismo que hace unos años. Para explicarlo, hace un símil con la evolución de un enfermo crítico: “Hace unos años estábamos en la UVI, hace un año subimos a planta y en estos momentos empezamos a salir del hospital más reforzados. A pesar de ello, todavía queda un largo camino a recorrer para alcanzar resultados óptimos”.

Datos macroeconómicos

Desde un punto de vista macroeconómico, Sambola destaca varios datos negativos, como son la elevada tasa de paro del país –que se sitúa en torno al 20%–, el alto endeudamiento y la baja rentabilidad de las empresas –aunque ha sido superior en el último ejercicio, todavía se sitúa en el 6,5%, cuando debería ser de entre un 10% u 11%–. Sin embargo, el profesor de EADA valora positivamente que las empresas reinviertan cada vez más sus beneficios en activos productivos. “Podríamos decir que las organizaciones arriesgan más que hace un año, pues el informe de EADA y Cepyme constata que invierten más en nuevos productos y en nuevas líneas de investigación”. Aunque todavía estamos lejos de alcanzar los niveles de I+D del resto de países europeos, Sambola deja claro que la positiva evolución de la economía ha impulsado al empresario a arriesgar más que hace un año, cuando hablábamos de volúmenes de empresas con pérdidas importantes, de una economía más volátil que la actual y con pocas facilidades para acceder a la financiación bancaria”.

Rafael Sambola junto a Christian Felber, autor de varios best-sellers sobre la economía del bien común, el año pasado en EADA.

Rafael Sambola junto a Christian Felber, autor de varios ‘best-sellers’ sobre la economía del bien común, el año pasado en EADA.

Aparte, Rafael Sambola destaca que las empresas han entendido que no pueden ser competitivas a través de la reducción de costes salariales. Según dice, “mientras hace un o dos años la principal medida de las empresas para mejorar su rentabilidad pasaba por esta revisión salarial ahora lo son otras como un mayor esfuerzo comercial, reducción de gastos generales o el lanzamiento de nuevos productos”. El profesor de EADA coincide con estas medidas para aumentar la rentabilidad y la productividad pero añade otra variable “determinante”, como es una mayor participación en mercados exteriores: “Tenemos actualmente un mercado interno que evoluciona favorablemente pero el consumo sigue siendo débil, por lo que es necesario explorar nuevos mercados donde poder trasladar parte de su actividad”.

De hecho, el informe de EADA y Cepyme ya constataba que las empresas que exportan crecen más. En promedio, las compañías que vendieron al exterior en el último ejercicio registraron una mayor facturación y una mejor rentabilidad. Asimismo, las entidades bancarias concedieron más créditos y mejores condiciones de concesión a las firmas que se internacionalizan. Además, el porcentaje de morosidad sobre las ventas fue inferior en las exportadoras.

Desigualdades e incertidumbre política

A pesar de todo ello, el director del Master en Dirección Financiera de EADA alerta del incremento de las desigualdades sociales: “En estos momentos tenemos una sociedad dual, pues mientras un elevado porcentaje de la población es optimista –sobre todo porque tiene un poder adquisitivo igual o superior al obtenido en años anteriores– hay otro porcentaje importante más pesimista, con elevados niveles de pobreza y paro y con un impacto emocional significativo”. En su opinión, “por mucho que aumentemos el PIB, como indicador macroeconómico relevante, siguen sin medirse las desigualdades que produce el actual crecimiento económico”. Y añade: “Además del PIB debemos tener en cuenta otros indicadores cada vez más determinantes, como la dignidad humana o la felicidad de las personas”.

Por otro lado, Sambola señala que la actual incertidumbre política sigue siendo una de las principales preocupaciones de los empresarios. “Es uno de los principales factores de riesgo recogidos en el Diagnóstico Financiero, sobre todo, porque bloquea el desarrollo de nuevos proyectos y afecta también a los pedidos”.

 

En el siguiente vídeo puedes ver varios fragmentos de la entrevista realizada al profesor Rafael Sambola donde reflexiona sobre el actual cambio de ciclo económico:

 

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