Jul 042014
 

Dr. Xavier Sales

Dr. Xavier Sales

El Dr. Xavier Sales es Lecturer Dept. Accounting, Finance and Management Control

Imaginen un emprendedor que tuviera 20 millones de euros y la voluntad de crear una aerolínea. Que ese emprendedor, tras muchos meses de trabajo, comprara derechos de vuelo, contratara mostradores en los aeropuertos, servicios de handling para los equipajes o catering, contratara azafatas, pilotos, personal de tierra, consiguiera de la administración todos los permisos y licencias necesarias para la actividad, publicara su flamante página web, y que en ese momento, se diera cuenta que ha utilizado los 20 millones, y aun le faltan los aviones. El emprendedor no tiene más fondos, los bancos no dan crédito y por tanto no podría iniciar el negocio, como consecuencia perdería los 20 millones ya invertidos. ¿Qué pensaríamos del emprendedor? ¿Que la culpa es del banco por no dar crédito?

Esta pequeña introducción pretende poner de manifiesto, en una época en que los emprendedores están de moda, que antes de iniciar cualquier negocio debemos estimar el valor de los activos necesarios, todo aquello que la empresa va a necesitar para realizar ese negocio, desde edificios a monedas en la caja para dar cambio. Mientras que la mayoría de las veces el emprendedor sí tendrá presente los activos fijos necesarios –los aviones para la aerolínea o las maquinas para la fábrica– en muchas ocasiones se olvida de los activos circulantes como existencias o saldos de clientes. El activo circulante es aquel que se usa en la operativa del negocio, en el corto plazo, pero que se va renovando y por tanto siempre habrá una cantidad de existencias o saldos de clientes en el balance que hay que financiar y que son tan imprescindibles para el negocio como lo serian los aviones para una aerolínea.

Mientras que la mayoría de las veces el emprendedor sí tendrá presente los activos fijos necesarios –los aviones para la aerolínea o las maquinas para la fábrica– en muchas ocasiones se olvida de los activos circulantes como existencias o saldos de clientes

graficobarrasUn error muy grave por parte del emprendedor es no calcular correctamente las necesidades de capital circulante. Un negocio necesita comprar productos, almacenarlos un tiempo hasta conseguir venderlos, o incluso realizar un proceso de producción, y finalmente esperar a que los clientes paguen. Durante ese tiempo, mientras no recuperemos lo invertido, deberemos seguir pagando alquileres o salarios. No solo eso, en una situación de crisis y constricción del crédito, el tiempo que necesitamos para vender los productos y/o cobrar de los clientes puede ser mucho más largo. Si no somos capaces de prever –y asegurar antes de empezar– la financiación para todos esos activos y gastos, el negocio no sobrevivirá, incluso siendo rentable, es decir aunque los ingresos sean superiores a los costes contabilizados.

Es cierto que este planteamiento incrementa significativamente los fondos necesarios para iniciar una aventura empresarial y puede desalentar a muchos, pero esta es la situación real para cualquiera que desee emprender en una época en que no solo es difícil o imposible conseguir de los bancos financiación para el circulante, sino además de gran incerteza en cuanto a los plazos de pago de nuestros clientes.

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