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Abr 102014
 

Cambio, proactividad y automotivación

Baldi Figueras atendiendo a la consulta de uno de los asistentes

Baldi Figueras atendiendo a la consulta de uno de los asistentes

Conseguir un reto no depende de lo complicado que sea sino de nuestra percepción, de lo difícil que lo veamos. Si tenemos una actitud negativa seguramente no lo alcanzaremos. En cambio, con una actitud positiva emprenderemos acciones para lograrlo. Esta fue la idea central sobre la que giró el pasado 28 de marzo la conferencia Proactividad y Auto-motivación en tiempos de cambio, organizada por el Área de Desarrollo Directivo de EADA y que corrió a cargo de Baldi Figueras, experto en procesos de cambio, gestión del trabajo en equipo, liderazgo, coaching personal y ejecutivo.

¿REACTIVOS O PROACTIVOS?

Figueras inició su ponencia afirmando que en la vida podemos adoptar una actitud reactiva o proactiva. Según explicó, el primer caso corresponde a “personas que se vuelven conformistas y que se quejan continuamente pero no pasan a la acción para cambiar las cosas”. En su opinión, “son perfiles que han cronificado un problema, ya que se quedan atrapados o estancados en un círculo del cual no consiguen salir precisamente por el hecho de no posicionarse”. Aquí se incluirían, por ejemplo, aquellas personas que están agobiadas en el trabajo, que se frustran cuando las cosas no suceden como ellas quieren y que se pierden mucho tiempo pensando en falsas probabilidades –si no hubiera crisis, si tuviera 20 años, si trabajara en otra empresa….–.

Las personas con una actitud reactiva ante la vida suelen cronificar un problema porque se quedan atrapadas en un círculo del cual no consiguen salir por el hecho de no posicionarse y tomar decisiones

Por el contrario, podemos asumir una actitud proactiva, es decir, “ser conscientes de aquello que queremos que suceda en nuestra vida –personal, profesional o, incluso, organizacional– y empezar a tomar acciones para que realmente suceda”. Para ello, según Figueras, son necesarios tres pasos: “Definir un objetivo, tener una estrategia –porque la propia corriente del día a día o el hecho de no tener suficiente tiempo nos puede arrastrar a una situación de estancamiento y de no acción– y llevarlo a cabo”.

AUTOMOTIVACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD

En relación a la cuestión de la proactividad, Figueras introdujo dos términos más. El primero es el de la automotivación para conseguir los objetivos que nos hayamos propuesto. En este sentido, el ponente insistió en “ser consciente de quién eres ahora mismo y plantearte qué es lo que te gustaría que te pasara en este momento, porque muchas veces nos dejamos llevar por creencias caducas que ya no nos sirven”. Y añadió: “En cada momento de nuestra vida las prioridades son diferentes, por eso es necesario hacer esta reflexión partiendo del momento actual”. El otro concepto es el de la corresponsabilidad. Según Figueras, no somos responsables de lo que nos ocurre sino corresponsables, en el sentido de que somos cómplices de todo lo que nos pasa: “En la vida lo que nos sucede no se debe a factores externos –los hechos en sí mismos o las circunstancias– sino a la manera como interactuamos con la realidad y como gestionamos cualquier situación”. En su opinión, “hay cosas en las que podemos influir para que cambien y otras en las que no es posible pero ante las que en lugar de adoptar una actitud victimista podemos ser positivos y adaptarnos a ello”.

En la vida todo lo que nos sucede no se debe a los propios hechos o circunstancias sino a la manera como interactuamos con la realidad y como gestionamos cualquier situación

Un momento de un taller en el que  varias personas expusieron sus retos y cómo afrontarlos

Un momento del taller en el que varias personas expusieron sus retos y se analizó con el resto de participantes cómo afrontarlos

En este sentido, Figueras hizo dos recomendaciones: “En primer lugar, poner el foco en aquello en lo que sí podamos influir. Por ejemplo, cambiar de trabajo si me desmotiva el que tengo actualmente. En segundo lugar, adaptarnos a aquellas situaciones que no podamos cambiar, por ejemplo, si nos diagnostican una enfermedad, en lugar de bloquearnos hay que convivir con ello y focalizarnos en actividades que podamos seguir realizando”. En cualquier caso, adaptabilidad no debe entenderse como resignación, “pues estamos tomando consciencia de que en determinadas situaciones no podemos influir”.

PROCESOS DE CAMBIO

El otro gran eje de la conferencia fue el concepto de cambio, que cobra especial importancia en la actualidad. Figueras se refirió a “aquellos momentos en los que atraviesas un periodo de tránsito y entras en un espacio de incertidumbre, pero no de crisis”. Según explicó, “es un espacio porque separa lo que era tu vida hasta ese momento, con las prioridades y la manera de pensar que tenías, y lo que va a ser a partir de ahora, con nuevos retos y otra percepción de la realidad”. Y añadió: “Es un espacio en el que hay mucho vacío y en el que, inevitablemente, seguimos mirando hacia atrás. Es complicado porque en este periodo nos tenemos que volver a reconocer para reactivarnos”. En este caso, Figueras volvió a recomendar pasar a la acción, “porque si nos quedamos en el mundo de las ideas no nos relacionamos con la realidad sino con la imagen que nos creamos según queremos que sucedan las cosas, y eso es perjudicial porque perdemos el tiempo y, en definitiva, la vida”.

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