Nov 192013
 

Soledad Moya, EADA

Soledad Moya, EADA

Dra. Soledad Moya
Departamento de Finanzas y Control de Gestión

La Comisión Europea se posiciona junto a las empresas que no desean la aprobación de la norma sobre alquileres que se está debatiendo en Europa y cuyo segundo borrador se publicó en Mayo de 2013. Con ello la posición del IASB (regulador Europeo) queda en entredicho después de trabajar en dicho proyecto durante más de 8 años. El IASB es el organismo emisor de las IFRS (International Financial Reporting Standards) de aplicación en Europa para los grupos cotizados desde 2005. Sin embargo, para que las normas aprobadas por el IASB sean de obligatoria aplicación para las empresas europeas es necesario que la Comisión Europea las ratifique (previo informe del EFRAG, el European Financial Reporting Advisory Group, organismo asesor del ejecutivo Europeo para temas contables).

La propuesta del IASB se justifica con la idea de que, tal y como se recogen los alquileres operativos ahora, los pagos futuros comprometidos hoy por las empresas no se reflejan en sus balances. A su vez, en el activo no aparece reflejado bienes que constituyen, en algunos casos, bienes fundamentales en el negocio de las empresas como serían los aviones en las aerolíneas, los hoteles en las cadenas hoteleras o las oficinas en el caso de los bancos. De este modo, la deuda que ahora se refleja en los balances no incluye importes, en algunos casos muy importantes, que podrían alterar de manera sustancial sus medidas de endeudamiento y, con ello, su capacidad futura de endeudarse. Estudios empíricos demuestran como el impacto, en el caso particular de los ratios de endeudamiento, es altamente elevado, en particular para sectores donde el uso del alquiler operativo está muy presente como son los de consumo de bienes y servicios y tecnología.

Dicho posicionamiento de la Comisión Europea supone un respaldo muy importante a todas las empresas que, desde la publicación del primer borrador en Agosto de 2010, han mostrado su disconformidad con dicha norma arguyendo el negativo impacto en los niveles de deuda para las empresas y su coste de aplicación. Sin embargo, no todas las empresas están en contra. Si analizamos las más de 1000 comment letters (cartas enviadas por los diferentes agentes relacionados con la información financiera) enviadas tanto al IASB como al FASB (regulador contable americano, el proyecto de los alquileres se incluye en la agenda de proyectos conjuntos Europa-USA) observamos cómo no todas las empresas se muestran en contra, es más, muchas de ellas se muestran a  favor de la propuesta aunque a menudo proponen suavizarla en términos de impacto o alcance o facilitar su implementación.

Si finalmente la norma no se aprobase se comprobaría una vez más como el lobby empresarial puede alterar el camino de los reguladores. El reflejo en el balance de la deuda total de la empresa es sin duda importante, y más en los tiempos actuales donde la transparencia y el cumplimiento son requisitos indispensables de la información financiera y del éxito de su proceso de internacionalización. Los detractores de la norma argumentan que dicha información ya está en la memoria por lo que no habría necesidad de mostrarla en balance pero la realidad es que, en el caso por ejemplo de las empresas españolas o inglesas, la investigación demuestra que el nivel de cumplimiento es todavía bajo con lo que la calidad y cantidad revelada al respecto es todavía pequeña. Además, también la literatura nos demuestra que el impacto de la información revelada en los estados financieros (el balance en este caso) respecto a la que se proporciona en la memoria es claramente diferente.

En todo caso, y desde un punto de vista de la utilidad, calidad y transparencia de la información financiera, el reconocimiento de la deuda que todavía ahora está fuera de balance es un tema aún por resolver.

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