Jun 042013
 

Juanjo Garra

Juanjo Garra, en una imagen de su blog juanjogarra.wordpress.com

Hay dos tipos de personas: las que dejan huella en tu vida, y las que no.

Juanjo Garra, sin lugar a dudas, era de las primeras. Elegido mejor deportista de Lleida, también podría haber sido premiado por ser mejor persona.

En un mundo donde las cosas pasan tan deprisa, su recuerdo nos trae en cámara lenta su presencia. Como una pared helada del Dhoaulagiri, nos cuesta superar su ausencia. Desde aquí sentimos la hipotermia, echamos en falta la calidez de su trato afable.

Auténtico y honesto como las montañas que lo enamoraron. Alpinista de vocación, consiguió el anhelo de muchos y el logro de pocos: saber para que has nacido, conocer cuál es tu talento y disfrutar con lo que haces. En definitiva, ser feliz.

Te agradecemos que quisieras compartir con la comunidad alumni de EADA aquella memorable sesión en que nos hablaste de la importancia de la toma de decisiones a 7000 metros. Tus imágenes de las múltiples expediciones, tus colaboraciones en “Al filo de lo imposible” y tu mano, algo reducida y mermada por efecto de la congelación, nos evidenciaron magistralmente la trascendencia de “saber decidir”. Nos fue fácil extrapolar tus mensajes al ámbito de la gestión empresarial, incluso, a nuestra vida personal.

Tu filosofía del alpinismo te definían como un hombre que respetaba la montaña, que evaluaba el riesgo y, lejos de ser temerario, eras la dosis de “seny” y sentido común que en ocasiones a todos nos falta.

Tu vida es una demostración del sentido de la vida y de una vida con sentido, una búsqueda y un logro permanente por ser feliz. De la elección del camino auténtico antes que el fácil.

Y finalmente nos haces llegar, desde las montañas en las que siempre permanecerás, un último mensaje con tu último aliento. La expedición que te ha llevado a la cumbre más alta ha sido una demostración de valor y de valores. Valores que parece que afloran con la altura, con las dificultades y con el riesgo. Tu adiós nos ha dejado una lección de generosidad y de compañerismo, de compromiso e implicación de la mano de Kheshap, el sherpa que estuvo contigo hasta el final a pesar de sus síntomas de edema cerebral. ¡Cuánto tenemos que aprender!

Como el Cid campeador has ganado tu última batalla a la montaña ya que gracias a ti nueve alpinistas han salvado la vida en la operación que pretendía rescatarte. Te has ido salvando la vida a nueve personas que, como nosotros, nunca podremos olvidarte.

Gracias por haberte conocido. Gracias por compartir. Gracias por enseñar.

Martín Vivancos

Martín Vivancos

Martín Vivancos

Director del Departamento Académico de Marketing.
Director y profesor del Master en Dirección de Marketing de EADA

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