Apr 032013
 

Rafael Sambola, profesor de EADA

Rafael Sambola Sambola
Economista, profesor y Director del Master en Dirección Financiera de EADA.

En menos de dos meses está previsto que el banco Liberbank, controlado por Cajastur, inicie su proceso de recapitalización a través de su cotización en Bolsa mediante un sistema listing.

Su salida a bolsa se enmarca dentro del proceso obligatorio de reestructuración financiera exigido por la Comisión Europea y definido a través del MoU.  Para iniciarse el proceso, el FROB  valoró las acciones a 1’1€, importe similar al valor contable de sus Fondos Propios de Septiembre del 2012; superior a los múltiplos de cotización de la mayoría de entidades bancarias cotizadas actualmente.

Todo ello me hace preguntar, ¿Quiénes serán los afortunados accionistas que tendrán la oportunidad de ser propietarios de esta entidad? ¿Qué les mueve a serlo, teniendo en cuenta la volatilidad de los mercados y más aun tratándose de una entidad del sector financiero?

Pensé que la respuesta estaría en el folleto de salida a bolsa, entendiendo  que la descripción y el impacto de los riesgos que asumía el accionista serían menores a las oportunidades. Si esto era así, era  una  buena ocasión  para lograr “valor futuro” en la operación.

Lo primero que analicé fueron las principales magnitudes financieras, así como sus principales ratios obtenidos de la información consolidada  31/09/2012:

El resultado consolidado del periodo mencionado era de una pérdidas de -1.702 millones de euros (además quedaba por cerrar en el momento de hacer el análisis el último trimestre del 2012). Su ROA, que permite ver la rentabilidad obtenida por cada 100 euros invertidos, era también negativa, un -4,25%, y su tasa de morosidad crediticia representaba el 19,88%.

Tal vez la clave estaba en las previsiones o estimaciones de beneficios para los próximos años, pero el documento sólo incluía el siguiente texto: “No procede”.  “El emisor ha optado por no incluir previsiones o estimaciones de beneficios futuros en el Documento de Registro”. Aún en el supuesto de tener beneficios, el folleto también hacía hincapié a las limitaciones para el reparto de dividendos al tener que poner en marcha un plan de reestructuración y haber pedido ayuda pública del FROB. Sin duda por ahora datos nada halagüeños…

Posteriormente decidí revisar los factores de riesgo, tanto de la entidad financiera como del sector donde opera y de la emisión propia de sus acciones.  Una descripción de más de 30 puntos ponía en alerta a los futuros inversores, con la incerteza  de la operación en cuanto a la consecución de objetivos de  rentabilidad y  viabilidad futura. Además, la CNMV avisaba en un comunicado de los riesgos de la operación al poderse producir una minoración  del valor de las acciones nada más comenzar a cotizar en el Mercado. Una clara advertencia por parte del supervisor para evitar una retahíla de reclamaciones.

Ante estos antecedentes se hace difícil entender que alguien asuma este riesgo, si no es a cambio  de una importante   rentabilidad futura (total o por dividendos). Pero el problema está en que ni tan siquiera existe la certeza de que ésta sea positiva.

Pues bien, los afortunados a entrar en la operación serán, como no,  los poseedores de “participaciones preferentes” y “deuda subordinada” quien de forma casi voluntaria podrán realizar el  intercambio de sus productos  financieros,  por acciones.

Liberbank les da la oportunidad de intercambiar su participación y deuda subordinada por acciones de nueva creación. Al no existir una oferta pública de valores,  el precio del primer día de cotización se fijará mediante un sistema listing.  Se tratará  de conciliar los precios de aquellos accionistas que quieren vender sus acciones con aquellos inversores institucionales interesados en su compra. ¿Se imaginan qué posibles decisiones puede tomar el partícipe o deudor  ante esta situación? :

a)      Acepto el intercambio del 100% de mi inversión por acciones y posteriormente las vendo. En este caso existen dos problemas. El primero de ellos es que sólo se puede vender inicialmente el 50%. El segundo es que muy probablemente será una decisión tomada por la mayoría de los inversores, hartos del engaño de las preferentes y subordinadas y por la necesidad de hacer caja. Al existir posiblemente más oferta que demanda se espera una fuerte rectificación a la baja de sus acciones. En mi opinión y por las perspectivas de la entidad veo además difícil que la cotización de Liberbank mejore más allá del medio plazo, con lo que el 50% de las acciones no vendidas inmediatamente languidecerán desde el punto de vista de su rentabilidad.  En esta opción  tienen las de perder.

b)      Sólo intercambio en acciones, un porcentaje de mi inversión en preferentes y subordinadas. Por el porcentaje intercambiado hay que tener en consideración el punto anterior. Por el resto el  problema de las preferentes y subordinadas persiste ante la falta de liquidez del mercado secundario. Tampoco se vislumbra nada bueno.

c)      No acepto en su totalidad canjear mi inversión por acciones. También tengo las de perder, pero con un añadido. Si la oferta de recompra no alcanza un nivel de aceptación superior al 90%, el FROB impondrá inmediatamente a los inversores que no la acepten, una recompra obligatoria en términos distintos a los planteados inicialmente y donde posiblemente la pérdida sería superior si inicialmente la hubiese aceptado.

Ante esta situación cabe reflexionar lo siguiente:

1-      Que no estamos tan lejos de Chipre

2-      Que quieren a toda costa intentar que se deje de hablar de las Preferentes y la Deuda Subordinada y la mejor manera es dar una patada a la lata para que pase el tiempo.

3-      Necesitamos un Juez de lo Penal para que cite a declarar a los máximos responsables  por la emisión de este tipo de híbridos financieros y donde muchas familias perderán posiblemente sus  ahorros que tantos sacrificios les han supuesto. Sería importante que el Juez obligara en este caso a  traer bajo el brazo  el  pijama a los citados,  por si alguien debe dormir en el calabozo. Quién sabe, a lo mejor antes de entrar en la sala y entre  los propios pasillos de la Audiencia se soluciona el problema de una vez por todas.

Por: Rafael Sambola

  One Response to “El caso Liberbank y el futuro de sus accionistas”

  1. Yo con esto no me arriesgaré.. mira el caso de bankia… pues esto yo creo que va a ser parecido…

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