Ene 012013
 

La innovación es un término muy amplio que puede abordarse desde distintos puntos de vista, aunque el que nos interesa al hablar de las empresas familiares es la innovación tecnológica.

Este tipo de innovación constituye una fuente de ventaja competitiva, ya que si una empresa es capaz de innovar, es capaz de competir en el mercado local o en cualquier mercado; y puede verse aplicada a:

  • Productos
  • Procesos

Los empresarios españoles deben saber diferenciar estos dos tipos de innovación, de producto y de proceso, y además tener en cuenta que cada uno puede ser:

  • Incremental: cuando trata de mejorar un producto o un proceso ya existente.
  • O radical: cuando se realizan cambios importantes que al final desembocan en un nuevo producto o un nuevo proceso.

La innovación tecnológica está considerada como el eje central en el desarrollo económico. Por tanto, es muy importante tenerla en cuenta a la hora de medir la competitividad nacional e internacional ya que es algo imprescindible a la hora de lograr una ventaja competitiva.

La definición aceptada por la OCDE (en el año 1997) de innovación tecnológica es la siguiente: proceso iterativo iniciado por la generación de nuevos productos y procesos o de importantes mejoras tecnológicas en productos y procesos actuales.

Puede observarse que en el mercado, y especialmente en el ámbito internacional, existe una muy fuerte presión competitiva que pide a las empresas que sean innovadoras, que aporten algo nuevo, y que sea algo que elimine la ventaja competitiva de su competidor.

La innovación: factor clave para mantenerse en el mercado

Esta capacidad que las empresas tienen de innovar representa un factor clave para mantener su posición en un mercado que está cambiando muy rápidamente, no sólo en cuanto a tendencias, sino también en lo relativo a los participantes, que no sólo son las empresas sino también los clientes.

Se trata de mantener el ritmo y para eso hay que invertir en I+D, ya que es en los recursos tecnológicos donde reside la ventaja competitiva, y a partir de ahí se pueden seguir cualquiera de las siguientes estrategias:

  • Ventaja competitiva en costes: ofrecer un producto a un precio más bajo.
  • Ventaja competitiva a nivel de diferenciación: bien mejorar el producto con el que se sale al mercado, bien crear uno nuevo; de cualquiera de las formas se logra una imagen diferente en el mercado, clave para diferenciarse de la competencia.

La internacionalización y la innovación son pues dos de los factores más importantes que determinan el éxito de los negocios hoy día, dos facetas de un mismo todo que se complementan y que suponen un factor clave para la vida de la empresa.

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