Nov 092012
 


No saber qué pensar, razón del espeso silencio del empresariado catalán sobre la independencia

El sector empresarial mantenía la necesidad de la reforma del sistema de financiación. El independentismo trae un escenario nuevo que aún se está estudiando: Para qué, por qué, cómo… Los empresarios no lo tienen claro y callan

¿Es ‘Casa Tarradellas’, la de las pizzas, una compañía independentista? Puede que sí, o puede que no. Lo sería si escuchamos al delegado de la Cámara de Comercio de Barcelona en la comarca en la que tiene su sede. Este afirma que preguntaron a las diez empresas más grandes de allí qué les parecía la idea de separarse del resto de España y la independencia obtuvo una buena acogida.

No detalló quién respondió qué, pero muchos han concluido que la alimentaria defiende el separatismo. Pero si hacemos caso a un chascarrillo de Internet pensaremos que eso es erróneo: el propietario, Josep Tarradellas Arcarons, abroncó a los trabajadores que se manifestaron el pasado 11 de septiembre por la secesión. ¿Y cuál es la verdad? No se sabe, porque oficialmente y públicamente no se pronuncia sobre este aspecto, como la mayor parte de las empresas catalanas.

Los que conocen al empresariado de la zona tienen una explicación para ese silencio, que solo han roto José Manuel Lara, al anunciar que trasladaría su negocio editorial ‘en castellano’ si se proclama la independencia, y los propietarios del grupo inmobiliario Bonanova y la correduría de seguros Galilea, quienes defienden la unión e invitan a sumarse a ella en la web ‘fempinya’, creada junto a profesionales vinculados al Partido Popular. La tesis es que no se pronuncian porque no saben qué decir. Qué les conviene.

“El sector empresarial tenía un consenso en la necesidad y defensa de un pacto fiscal solidario, en la reforma del sistema de financiación. Pero el 11 de septiembre de este año, con la manifestación de la Diada, el eje se movió hacia el independentismo y aún está empezando ese debate, aún se está estudiando esa posibilidad. Sobre para qué, por qué, qué se quiere… los empresarios no tienen las ideas claras y, por lo tanto, no dicen nada”. Además, ahora mismo, “¿sobre qué punto van a pronunciarse si de momento estamos en si se puede hacer un referendo o no? Decir cualquier cosa solo beneficiaría a los políticos. Ellos pueden tener las ideas claras como personas, como ciudadanos, con su sentimiento, pero están evaluando cómo les afecta económicamente”, consideran fuentes consultadas por ARNdigital.

Rafael Sambola, EADA

Rafael Sambola, profesor de EADA

Sin embargo, desde la mencionada manifestación se han sucedido informes sobre la repercusión macroeconómica y empresarial para la Comunidad y para España. “Pero ninguno transparente”, señala Rafael Sambola, profesor de la escuela de negocios barcelonesa EADA: “Es cierto que hay gente que presenta estudios a favor y en contra, pero eso no quiere decir que estén contrastados, que sean ciertos. Lo que se está viendo es que hay mucha información por parte de unos que pretenden generar miedo y de otros que pretenden generar ilusión. Pero no hay datos serios o fiables para demostrar si es bueno o malo. Esa falta de información lleva al silencio empresarial”.

Podría haber otros poderosos motivos para el silencio. Uno, las represalias del Gobierno autonómico, algo que los consultados rechazan, exponiendo como argumento el trato al grupo Planeta tras las declaraciones de su presidente: el mismo. Y otra importante para callar: las reacciones de los consumidores o clientes.

Así, que una empresa se una al independentismo le puede acarrear un hipotético boicot en el resto de la nación. Ese temor aumenta cuanto mayor es la empresa y cuanto más depende del mercado español y no sólo del catalán. Así se evidencia en una de las pocas encuestas realizadas entre los empresarios catalanes, la de la patronal CECOT, a pequeñas y medianas empresas, el 60% con diez trabajadores como mucho y solo un 3% con más de 250. De aquellos 948 encuestados cuyo principal mercado es el estatal, el 63,10% temía el boicot. Pero solo en torno al 25% de los que tenían su negocio únicamente en Cataluña o en la exportación les asustaba también.

Ese mismo 25% defendía ser un nuevo estado en Europa, porcentaje que subía al 39,3% en el caso de aquellos que dependían de clientes del resto de España. En general, a la mayoría la situación actual les generaba poca satisfacción: el 66% se repartía entre la incertidumbre, el miedo o el rechazo. Al 31% les producía ilusión. Y el escenario futuro que deseaban era ser un país independiente, eso sí, dentro de la Unión Europea. ¿Quiénes de cada una de las empresas afiliadas tenía esa opinión? No se sabe: la consulta era anónima.

Publicado en ARN Digital
6 de noviembre de 2012

  One Response to “El silencio de las empresas catalanas sobre la independencia

  1. Es un tema muy interesante y que da mucho de qué hablar. Estoy realizando una página web con entrevistas a empresarios, economistas, etc. todo relacionado con el empresariado catalán y el debate soberanista. Si quiere puede visitar mi web Un abrazo.

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