/* ]]> */
Sep 122012
 

El euro no se salva con soluciones financieras, sino desde el crecimiento

Joan Ramon Tarradellas, Profesor de EADA

Joan Ramon Tarradellas, Profesor de EADA

El profesor de finanzas de EADA  Joan Tarradellas, a pesar de pertenecer al ámbito académico de las finanzas, reconoce que justamente las dificultades para resolver la crisis del euro surgen porque los remedios que se quieren aplicar parten de un sesgo excesivamente financiero, banquero, cuando se debería optar por políticas económicas de retorno al crecimiento.

A estas alturas, ¿cuál es el verdadero problema al que se enfrenta la UE?

En estos momentos, en septiembre de 2012, el núcleo del problema es Italia, la deuda que esta economía tiene con la banca privada francesa. España tiene cien millones de euros y pico con la banca alemana; la banca portuguesa, unos 60.000 millones con la banca española, y la banca privada europea ya no tiene casi nada pendiente con Grecia, tras los recortes que se han llevado a cabo. Pero Italia debe entre 250.000 y 350.000 millones de euros a la banca francesa. La gran explosión del euro no puede venir por España, el verdadero nudo gordiano que hace temblar todo el mundo es Italia, porque si hace una reducción de deuda, toda la banca francesa debe ser rescatada.

Al final una de las claves de la solución Draghi ha sido que el BCE renuncie a tener prioridad en el cobro de la deuda.

La máxima preocupación era qué seniority – prioridad en el cobro de la deuda – se daba al BCE, frente a los inversores privados, con la condición, por parte de voces de la comunidad inversora, que España, con el rescate que deberá pedir, no podrá devolver la deuda, lo que implicará una quita del 50-75%. La experiencia griega decía que si el BCE da un rescate, por decir algo, de 300.000 millones en España, y de 400.000 millones en Italia, con la máxima seniority , salvaría de momento estas economías, pero Draghi ya se podía olvidar de conseguir bajar la prima de riesgo. Draghi ha fijado para el BCE ahora una seniority igual o incluso inferior que la del sector privado, de tal manera que si hay una quita española, también afectaría al BCE. Una solución que no era del agrado de Alemania, porque supone que el contribuyente alemán pague la quita de España.

Con todo ello, seguimos instalados en una visión únicamente financiera del problema del euro.

En estos momentos hay en Europa dos posiciones contrapuestas, economistas versus financieros. Si lees el memorándum de Grecia, calcado en gran medida al que se aplicará en España, te das cuenta de que tratan los estados como si fueran empresas. Los financieros, lo que hacen cuando una empresa les pide un crédito es obligarla a demostrar que tendrá beneficios, recortando impuestos y aumentando ingresos para que se empiece a generar caja para poder devolver el dinero. Esto aplicado a los estados es un error, igual al que el FMI cometió con Argentina, y de hecho reconoció. Los ingresos de una empresa dependen de las compras por parte de terceros. Recortar los salarios en la empresa no debe impactar negativamente las ventas, pero los recortes en un país en el que el consumo interno tiene un gran peso provoca un resultado contrario al que se busca. En una empresa se puede echar gente, pero en un país no pueden despedir pensionistas o enfermos.

Un país no es como una empresa.

Los banqueros no lo entienden. Los economistas, en cambio, dicen que esta crisis de deuda está totalmente ligada a la banca y a los déficits de los estados, y mientras los financieros afirman que la banca es intocable porque, dicen, es sistémica, los economistas opinan que lo primero que hay hacer es salvar los países, y para ello lo principal es retornar al crecimiento, y por ello hay congelar toda la deuda que tienen y que no se pague hasta que haya crecimiento. Ciertamente, si se congela el retorno de deuda, hay una banca privada que puede sufrir; pues reordenémosla, y a los bancos que sean viables se los ayuda y a los que sean inviables los liquida.

Sin embargo, parece que hay un giro mental.

Ahora, por primera vez, desde la UE se hace caso a macroeconomistas solventes, como los cinco sabios del Consejo de Expertos Económicos de Alemania, y se acepta que la banca inviable debe cerrarse. Si se siguieran punto por punto sus recomendaciones, la crisis del euro se podría resolver en meses. Sí, algunos bancos considerados sistémicos deberían quebrar, pero el crecimiento volvería a Europa. Lo que dice este consejo, y otros economistas reconocidos, es que se pondría en una bolsa, durante veinte años, hasta que el país tenga superávit o hasta que encadene uno o dos años de crecimiento económico, la deuda de todos los estados de la zona euro que estuviera por encima del 60% del PIB, con lo cual todas las economías se quedan con una deuda del 60%, lo que se acordó en el Pacto de Estabilidad para constituir el euro.

Con contrapartidas.

Han calculado que el 85% de la bolsa la constituiría la deuda extra de Italia y Alemania, y el resto serían otros. Esto significaría que muchos bancos franceses verían una parte importante de su deuda con Italia aparcada. Se dan veinte años para dar una tranquilidad, para promover el crecimiento. El problema es que gran banca francesa podría quebrar, ya que debería olvidarse hasta el 2034 de cobrar una deuda que espera recuperar con sus intereses durante el 2013, 2014, 2015 y 2016. También algún banco español podría sufrir por la deuda portuguesa, que asciende a 60.000 millones con los bancos españoles. Con todo, sólo se prevé en este esquema que caigan tres o cuatro grandes entidades, un sacrificio mucho más asumible que dejar que las economías europeas sigan cayendo y se rompa el euro.

Bankia, la caída del coloso

Bankia

Parece claro que la obsesión por la austeridad para aliviar el déficit no lleva a ninguna parte.

Una cosa es contener el déficit y otra son las políticas sociales. Se puede contener el déficit sin atacar las políticas sociales. Puedes contenerlo de otras maneras. En el caso español, se cerrará con un déficit de 80.000-90.000 de déficit, del 8-9%, cuando debía ser del 4-5%. Pues no se han de inyectar 25.000 millones a Bankia, y así ya se tienen dos puntos de déficit menos. Para los financieros, esto es una política de izquierdas, cuando estamos hablando simplemente de ajustar el déficit. Una de las principales partidas del déficit español es el pago de intereses corriente. Con el rescate a la banca, tenemos 800.000 millones de deuda, y si pagamos cada año de intereses un 5%, quiere decir que pagamos 40.000 millones. Si lo cogelásemos, como proponen muchos macroeconomistas, ya tendríamos 65.000 millones, 6,5 puntos de déficit de forma inmediata. Se hace así durante cuatro años para que la economía se recupere, y cuando la economía ya empieza a crecer, se devuelve. En la mentalidad financiera, esto no hay manera de que se entienda.

Medidas como la subida del IVA parecen parches.

Con la subida del IVA deberíamos ver el ejemplo de Portugal, que subió el IVA y ha recaudado menos. En España existe el gran peligro de que no se recaude menos de lo previsto, por la bajada del consumo, lo que se puede combinar con el gasto creciente de prestaciones de desempleo. Todo termina del mismo modo, se sigue una política de dos ejes: a la banca se la salva a toda costa, y ejecutamos medidas para reducir el déficit y la deuda. Pero encadenamos tres años con este error, el déficit aumenta y a la banca se la puede ir intentando salvar, pero acabará cayendo. Bankia acabará quebrando, pero lo hará cuando haya quebrado la economía española. Por lo tanto, hagamos que quiebre ahora así como otros bancos, porque ahora lo que hace falta es recuperar la economía española.

¿Cuál será la secuencia del rescate español?

España recibirá un primer rescate como si fuera el último, definitivo, y cuando se vea que no funciona, porque España estará borde de la quiebra, se haría una segunda fase, e incluso una tercera. Y en estas condiciones se cruzarán líneas rojas como la rebaja de las pensiones y otras como se ha hecho en Grecia, como hacer el despido inmediato o hacer trabajar a la gente seis días por semana.

Un nuevo BCE,¿debería tener un control absoluto sobre todos los bancos europeos?

El BCE debería tener un control absoluto sobre todos los bancos europeos, no sólo los considerados sistémicos. La supervisión de todos los bancos es posible, otra cosa es que políticamente no se quiera. Ésta era de hecho la labor de los bancos centrales de cada estado, pero ha perdido credibilidad. Hasta ahora el BCE se creía los informes del Banco de España, pero ahora, y el caso de Bankia es la mejor muestra, ya sabe que mentían, que se ha estado mintiendo durante ocho años.

¿Qué esperanzas se pueden depositar en el Mecanismo Europeo de Estabilización (Mede), si se constituye?

Se han depositado esperanzas para Bankia, porque permitiría inyectar dinero a la entidad sin que ello formara parte de la deuda del Estado, sin memorandos y todo lo que políticamente desagrada de pedir un rescate. El problema es que se constituiría con fondos limitados y habría realizar la aportación, porque en este mecanismo todos los estados deben contribuir. Y para llegar a estos 400.000 millones previstos, quizás muchos estados no están ahora mismo en capacidad de hacer aportaciones de dinero. Italia y España no pueden, ahora que no tienen liquidez. ¿Qué debería ser este Mede? ¿Un fondo alemán? Y también se debería ver cuál sería la seniority de este fondo. Si se constituye y sólo sirve para inyectar a bancos que son inviables será un error más en la cadena de toda esta crisis.

La excepción Bankia

El informe sobre la solvencia de los bancos de Oliver Wyman y Roland Berger nos muestra qué bancos se liquidan y cuáles son viables. Ya sabemos, por boca del ministro De Guindos, que Catalunya Caixa es viable y por tanto no se liquidará. Pero ¿de verdad se liquidarán los inviables? Como dice Tarradellas, “todos menos uno, Bankia, que no la mencionaba el RD presentado hace pocos días, protegido por la cláusula que decía que una entidad inviable, si se considera sistémica, no se liquida.” A su juicio “liquidar Bankia no tendría ningún costo, son 300.000 millones de euros en activos por 150.000 millones en depósitos. 200.000 millones se pueden vender a otros bancos, cubrir los depósitos e indemnizar a los empleados. “

Publicado en L’Económic
8 de septiembre de 2012

  One Response to ““El euro no se salva con soluciones financieras, sino desde el crecimiento”

  1. Es cierto que se deberia apuntar a la reactivación economica fomentando el crecimiento economica,¿pero hasta cuando? Por que tenemos una crisi energetica en cierne sque nos va a frenar en seco en pocos años, quiza antes de salir de esta crisis actual…

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: