Feb 222012
 

Jordi Assens, Director de programas y profesor de EADA

Jordi Assens, Director de programas y profesor de EADA

Jordi Assens
Director del Programa de Dirección General PDG de EADA y profesor de EADA.

La mayor parte de emprendedores que tienen microempresas no quieren crecer mucho más. No es que se vean incapaces de hacer crecer sus empresas, sino que quieren seguir siendo pequeños por propia elección. Esto es algo que llevo muchos años escuchando en mis entrevistas a participantes del PDG de EADA y que me parecía contrario a la idea general de que el empresario quiere hacer muy grande su empresa, tener muchos empleados y hacer fortuna. Pues bien, esto sólo lo quiere lograr una minoría, por que lo casi todos que desean es tener más calidad de vida, dedicar tiempo a la familia, no tener jefes, hacer lo que les gusta en los horarios que escogen y en definitiva tener más control sobre su vida. Parece así que el Small is beautiful, del que hace tiempo que no se habla, campa a sus anchas sin que nos demos cuenta.

He leído recientemente un paper de dos profesores de la Chicago University que confirma que esto tambien sucede en Estados Unidos: What do small business do?

Lo cierto es que nuestro pais necesita empresas más grandes, capaces de innovar y competir en los mercados globales. Esta que es una verdad propia de grandes estadistas, la puse a debate con un grupo de pequeños empresarios en el día del emprendedor en Sevilla, y me la envainé entera. Una empresaria vasca me contestó algo así:

¿Sabes lo que cuesta que funcione la empresa, los riesgos de contratar a una persona, que los bancos no dan crédito, todas las obligaciones que hay fiscales, laborales, contables, normativas de todo tipo…, en medio de una crisis que han provocado los bancos, con los políticos, amigos de los lobbies de grandes empresas y todos desinformados por unos medios de comunicación que no merecen ser llamados como tales?. ¿Yo tengo ahora que intentar crecer para que Rajoy se ponga una medalla? ¡Cada uno que se coma su marrón!

En definitiva, lo pequeño va a seguir siendo hermoso y cuidado con destruirlo porque es donde trabaja la mayor parte de la población empleada, y no están nada contentos. Y al pequeño porcentaje de empresarios que puedan y quieran crecer hay que hacerles un monumento y darles todas las facilidades.

 

Publicado en El Blog de Jordi Assens | Contenidos bajo Licencia Creative Commons

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