Ene 312012
 

Tirso Gracia, Profesor de EADA

Tirso Gracia, Profesor de EADA

TIRSO GRACIA

Profesor de EADA

Quienes nos dedicamos profesionalmente al mundo del Derecho del Trabajo y hemos estudiado a lo largo de los años las innumerables reformas que los diferentes Gobiernos del Estado han ido realizando en esta materia, observamos que, pese a éstas, el cimiento legal permanece inalterable.

La combinación de diferentes factores como las dificultades económicas de nuestras empresas, la enorme tasa de desempleo, el reciente inicio de legislatura con una mayoría política confortable, la falta de entendimiento de los agentes sociales y el claro hartazgo de los ciudadanos, es la mejor oportunidad para acometer cambios profundos que nos permitan hablar de transformación del mercado de trabajo para facilitar la creación de empleo.

A nadie se le escapa que las empresas en dificultades adaptan sus necesidades de empleo y costes laborales acudiendo principalmente a la desvinculación de personas de sus organizaciones, lo cual, además de conllevar un enorme coste económico para las empresas y para el Estado, supone un drama para sus ex empleados.

Para evitar la destrucción de empleo es necesario reforzar los instrumentos de flexibilidad interna en las empresas que ofrece la legislación actual, es decir, ampliar los márgenes que existen para que las empresas adapten las condiciones de trabajo a la situación económica, productiva y organizativa propia y del mercado, con la implementación de medidas como la modificación de la jornada, el horario y el salario, o que favorezcan las desvinculaciones parciales y las temporales. Esas medidas ayudarán a las empresas a adaptarse a las realidades económicas que padecen, alcanzar las cotas de productividad exigidas por las reglas de la competencia y del mercado, y les permitirá crear nuevos empleos.

El reforzamiento de los instrumentos de flexibilidad interna, junto con la mejora de la formación, la menor rigidez en las reglas de la desvinculación, así como la simplificación de la contratación, favorecerá la renovación natural del capital humano con la incorporación de los jóvenes al mercado de trabajo.

El marco del Estatuto de los Trabajadores del año 1980 y sus innumerables reformas está superado. Se debe transformar el modelo rígido de relaciones laborales que esa norma nos proporcionó. Una norma de hace 30 años, inspirada en un modelo basado principalmente en la protección del empleado, debe superarse por un nuevo modelo inspirado en la protección del empleo, que requerirá ampliar la protección normativa a quien puede dar el empleo y no sólo al que lo recibe.

El mercado de trabajo necesita que se implementen medidas como la formación continua obligatoria y un sistema de compensaciones basado en competencias y aportaciones, todo ello para la mejora de la productividad, y prescindir de factores como el tiempo y la permanencia que nada aporta a la competitividad de las empresas.

En definitiva, a mi entender, el mercado laboral requiere una profunda transformación que favorezca la creación de empleo en materias como la contratación, la negociación colectiva, las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, la movilidad funcional, la suspensión del contrato, el papel de los sindicatos y de la representación legal de los trabajadores, las garantías y protecciones de refugio, las reglas del ejercicio del derecho de huelga, y la regulación de las desvinculaciones de forma más rápida y con mayor seguridad jurídica.

Publicado en Diari de Terrassa
28 de enero de 2012

acceso

  One Response to “De la reforma laboral a la transformación del empleo

  1. si me parece indispensable que los gobiernos le den un poco de margen a las empresas, ya que les cargan mucha burocracia y costos adicionales encima

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: