Ene 232012
 

Ramón Alfonso

Profesor de Finanzas de EADA

Nos hallamos inmersos en una crisis económica y financiera a nivel internacional. La actividad de la última década se basó en un uso creciente de la emisión de deuda por parte de los Estados y empresas. Estados Unidos aumentó su deuda pública hasta un 93% de su PIB en 2011, la Zona Euro en su conjunto muestra un ratio del 87% del PIB (Alemania 78% del PIB, España del PIB 66%, Francia 88%, Grecia 130%, Italia 119% del PIB).

España no fue ajena a ese proceso de intenso crecimiento de los niveles de deuda tanto en el ámbito estatal como en el autonómica o local. Mientras existía un crecimiento económico saneado fue posible seguir la dinámica de financiación de la actividad pública a través de un mayor endeudamiento.

Entre las autonomías, Catalunya, Valencia, Baleares y Castilla- La Mancha destacan por su mayor importe absoluto de deuda. Hay una cierta dispersión en la gestión del endeudamiento. Por ejemplo, la Comunidad Valenciana inició el proceso de incremento mucho antes que el resto, y el País Vasco ha ido reduciendo su deuda a lo largo de la década. Andalucía, Canarias y madrid la han aumentado pero con menor intensidad.

El entorno de crisis internacional implica que el conjunto de economías desarrolladas tomen medida para frenar, reducir y ajustar los excesos de endeudamiento. En España estas iniciativas de ajuste comenzaron en la anterior legislatura con medidas tales como el reconocimiento de los límotes de endeudamiento de Comunidades Autónomas y del Estado. En este sentido, Catalunya ha avanzado en el control y las medidas de ajuste.

Las nuevas sanciones para las comunidades que rebasen los objetivos de déficit y deuda pública tendrán en cuenta ‘la reincidencia y la gravedad’ de los incumplimientos. Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tras la reunión del Consejo de Ministros donde se ha estudiado el anteproyecto de Ley de Estabilidad y Sostenibilidad presupuestaria. El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, lo presentará próximamente a las Comunidades Autónomas.

El anteproyecto de ley mencionado obligará a las administraciones a fijar un techo de gasto previo a la elaboración de sus respectivos presupuestos. Si se producen desviaciones en los objetivos de déficit establecidos, entrarán en juego ‘mecanismos correctores’ para volver a la senda de reducción del déficit y si estos se incumplen se aplicarán las sanciones.

En conclusión, el proceso de ajuste de los excesos de endeudamiento se ha iniciado en numerosos Estados. El Estado Español y sus Autonomías no son ajenos a esta necesidad de reducción delvolumen de deuda y de aplicar medidas excepcionales de corrección para alcanzar niveles sostenibles. El horizonte inmediato exige del esfuerzo colectivo.

 

Publicado en Dossier Empresarial
22 de enero de 2012

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  2 Responses to “El déficit y la deuda autonómica

  1. Es necesario recortar la deuda, pero también es necesario supervisar en qué se invierte el dinero público, ya que en la última década hemos asistido a la creación de infraestructuras megalómanas, cuya finalidad no ha sido más que su construcción, como el aeropuerto de Castellón. Recorte de deuda, por supuesto, pero también control y moderación en un gasto adecuado.

  2. Las autonomías tienen de aquí a fin de año vencimientos de deuda por más de 7.300 millones, la mitad de lo que deben abonar en todo el ejercicio. Con un endeudamiento insostenible -como por ejemplo Castilla-La Mancha o Valencia-, un déficit disparado y elevadas devoluciones pendientes, los fuertes recortes son la única medicina contra el despilfarro.

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