Dic 272011
 

La falta de políticas estructurales ante la crisis nos condena a vivir un 2012 igual o peor que el año que estamos acabando

Puestos a ser optimistas, podemos empezar por pensar que si las crisis son cíclicas, ya estamos a mitad del ciclo o incluso lo hemos sobrepasado y nos acercamos al final. Pero aún no se ve la luz. El próximo año será igual o peor que el actual, ya que hasta el momento no se han introducido cambios estructurales. Equilibrar las cuentas públicas, conseguir la estabilidad financiera y darle la vuelta al espinoso problema del paro son los ejes de la recuperación.

«La economía seguirá igual de congelada, con la única excepción de la exportación, que también dependerá de cómo vaya en Alemania y en el conjunto de la eurozona. Habrá que esperar hasta el nuevo tratado de la Unión Europea, en marzo, para saber cómo irá», explica Gonzalo Gómez, profesor de Economía de la Universidad de Navarra.

Joan Ribas profesor de EADA

Joan Ribas,profesor de EADA

«Hay que apoyar las exportaciones, tanto de productos como desde el sector turístico, porque ha sido el sector que habrá ayudado a que este año el balance entre importación y exportación acabe prácticamente en cero», afirma Joan Ribas, profesor de EADA. Exportar pasa especialmente por Europa, que es el principal mercado de la empresa española -de hecho, el intercambio con los países de la UE arroja este año un superávitpero a la vez hay que dirigirse hacia nuevos mercados, especialmente los de países en crecimiento como la India o China: de hecho, este país supone ya el 2% del total de las exportaciones.

La gran incógnita la marca el nuevo Gobierno. Durante la campaña electoral no ha dado muchos indicios sobre cómo piensa abordar el panorama económico y tampoco lo ha hecho en el interregno hasta la toma de posesión. Es probable, sin embargo, que empiece-a dar indicaciones a partir del próximo Consejo de Ministros, que será el último del año y puede servir para ver los hilos con que pretende tejer la economía.

La economía española continuará apoyándose en la exportación.

«De momento, las reacciones internacionales al nuevo Gobierno son positivas. La prima de riesgo ha bajado y los costes de financiación de la deuda van reduciéndose», argumenta Joan Ribas: «Lo que debe ahora confirmar el Gobierno es que tiene un programa creíble. Hagamos un plan con hitos concretos y que puedan ir cumpliéndose, y no hace falta que sea con un plazo inmediato. De esta forma, la impresión que se dará al exterior será positiva, de que en España se hacen bien las cosas, y esto redundará en que se reducirá el coste para financiar la deuda».

El aspecto más urgente es el mercado laboral, con una letal cifra de parados.

La primera tecla a tocar

A nivel doméstico, un paro de mis de cinco millones de personas influye necesariamente en una baja demanda y por tanto en un crecimiento plano del PIB, que actualmente podría estar ya en clave negativa. La horquilla de las previsiones de crecimiento es muy amplia y va desde el 1% del optimista BBVA hasta el deprimente K de The Economist. En lo que coinciden prácticamente todas las previsiones es en el incremento del paro, que podría llegar al 23% de la población activa (el cálculo para el cierre de este año es del 21,5%).

Las previsiones de crecimiento de la economía española para el próximo año van desde el 1% de los estudios de BBVA hasta el -0,7% de The Economist.

La primera tecla a tocar, por tanto, es el mercado laboral. Ni la reforma laboral ni la de la negociación colectiva se han mostrado eficaces. Mariano Rajoy ha dado a los agentes sociales un plazo que finaliza pasados Reyes para que lleguen a un acuerdo al respecto. Desde Pimec se ve con buenos ojos esta demostración por parte de Rajoy de que no quiere que se alarguen demasiado los plazos, «y si no hay acuerdo, el Gobierno debe intervenir», según apunta Jana Callis, responsable de Relaciones Laborales de esta organización empresarial.

En el lado opuesto, Camil Ros, secretario de Política Sindical de UGT, critica el hermetismo con que se ha comportrado hasta el momento Rajoy. «Hemos pasado de un Gobierno que prometía cosas que no cumplía a un Gobierno mudo», afirma. Ros recuerda que corresponde a los partidos políticos intervenir, ya que «por mucho acuerdo que tengamos los sindicatos con la patronal, son ellos los que deben convertirlo en ley» y pide por tanto al Gobierno popular «que haga abierta su agenda oculta». En este sentido, recuerda que si apuesta por el decreto en vez de por el diálogo se encontrará con el rechazo de los sindicatos. «Si las medidas se imponen sin acuerdo de las partes, no tendrán impacto sobre la economía, como se ha demostrado en las últimas reformas», sentencia.

23% de parados. El desempleo seguirá creciendo desde el 21,5% con que cerrará este año.

Contratar, no despedir

Los expertos indican que las reformas urgentes en el ámbito laboral no deben centrarse en las facilidades para despedir, sino en las fórmulas de contratación. «Hay que reducir las modalidades contratuales y apostar por la de fomento del empleo estable y regular, así como los contratos a tiempo parcial, que cuenten con bonificaciones», afirma Jana Callis. Otra posibilidad, sugerida en el manifiesto de los 100 economistas y que recuerda Gonzalo Gómez, es la de contrato único con indemnización creciente vinculada a los años trabajados.

«Hay que simplificar los contratos y los despidos. No se trata de que sea más fácil ni más barato, sino de simplificar. Esto permitiría que los trabajadores se sientan protegidos y a la vez incentivaría a los empresarios a hacer contratos fijos desde el principio, porque sabría que en caso necesario sería más fácil desprenderse del trabajador. De esta forma se reduce la precariedad laboral», afirma Jordi Andreu, profesor de la Universitat Rovira i Virgili. En este panorama, afirma, también aumentaría la productividad y por tanto la competitividad de las empresas.

Publicado en Diari de Tarragona
25 de diciembre de 2011

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  2 Responses to “Viviendo el año de la marmota

  1. Quisiera compartir que me parece estupendo este análisis, bien sabemos que la economía española esta atravesando una fase crítica, pero lo bueno es que esto da mayor fuerza a su gobierno a encarar los asuntos de ese país, y estoy totalmente de acuerdo en una reforma laboral, para que los españoles se sientan seguros en sus respectivos oficios, evidentemente que todo debe ser un trabajo en equipo, las reformas laborales en sectores públicos y privados, más la apuesta al énfasis en las exportaciones sin duda son el único camino para sacar adelante a esta gran potencia mundial que es España… saludos cesar99 – recetas faciles

  2. Que buen artículo!!! Muy cierto!! y el problema es que a los que menos les preocupan son a los gobernantes.. Mientras ellos sigan y mantengan sus estatus lo demás es secundario.. Y se olvidan que ellos son sólo el presente y a quienes dejan sin educación o con una educación mediocre es al futuro… Ojala y si no mejora por lo menos que no empeore!!! Gracias!

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