Dic 142011
 

Rafael Sambola Puig

Director y profesor del Master en Dirección Financiera de EADA

 

 

Probablemente en estas dos últimas semanas haya leído en la prensa la indignación mostrada por algunos inversionistas al haber comprado en su día participaciones  preferentes, y  cuyo importe difícilmente pueden recuperar en su totalidad a través de la venta en el mercado secundario.

Las participaciones preferentes son valores emitidos por una sociedad, pero que no otorgan a sus suscriptores parte de la propiedad y fue un producto de moda en los años 2008 y 2009 que llegó a alcanzar una recaudación total de casi 12,5 millones de Euros.

En cuanto a su naturaleza jurídica, las Participaciones Preferentes, forman parte de los fondos propios del emisor, aunque otorgan a sus titulares unos derechos que difieren de los correspondientes a las acciones ordinarias.

Se encuentran por tanto dentro de los denominados “híbridos financieros” al ser una vía de financiación a largo plazo y que, a efectos de prelación de créditos,  se sitúan por detrás de la deuda subordinada y deuda sénior, pero por delante de las acciones ordinarias (y cuotas participativas en el caso de las cajas de ahorros).  Sin embargo estarán al mismo nivel (pari passu)  con cualquier otra serie de participaciones emitidas o garantizadas por el emisor.

Es importante diferenciarlas de las acciones preferentes, así como de las acciones ordinarias siendo sus características esenciales las que exponemos a continuación:

  1. Dividendos. Las participaciones preferentes conceden a sus titulares el derecho a percibir una retribución variable, pero sólo en el caso que existan beneficios. En el supuesto de tener pérdidas, los importes  pactados y no satisfechos, no se acumularán en años posteriores. Ésta es una de las diferencias importantes con las acciones preferentes. Aunque depende de la emisión, la retribución variable está indexada  normalmente al Euribor más un diferencial. También es posible que en los primeros años la retribución sea fija. Habitualmente  dicho pago suele realizarse por trimestres  naturales vencidos El cuadro 5 muestra una relación de emisiones preferentes con sus características de emisión.
  2. Emisión. Deben ser emitidas por una entidad de crédito o una entidad residente en España o en un territorio de la Unión Europea, que no tengan la condición de paraíso fiscal.
  3. Derechos políticos: Los titulares de participaciones preferentes carecen en términos generales de derechos políticos.
  4. Coeficiente de solvencia. Destacar que las participaciones preferentes han sido emitidas habitualmente  por entidades de crédito con el objetivo de mejorar su coeficiente de solvencia, concediéndoles  por tanto un margen operativo mayor,  gracias a la cobertura de este tipo de financiación.
  5. Amortización. Las participaciones preferentes tienen el carácter de perpetuas, es decir no tienen fecha de amortización, de ahí que su rentabilidad sea superior a la media de mercado. Sin embargo la sociedad tendrá el derecho de amortizarlas (y no la obligación) de forma voluntaria, en parte o en su totalidad, y en una determinada fecha establecida en los contratos de emisión. En el caso español normalmente son 5 ó 10 años.
  6. Cotización. No cotizan en el mercado continuo, pero sí lo hacen en  el mercado secundario organizado  (AIAF).

 

Es  en este último punto donde se genera la conflictividad de la inversión a pesar de las aclaraciones oportunas realizadas en su día por la CNMV (“se trata de un instrumento complejo y de riesgo elevado que puede generar rentabilidad, pero también pérdidas en el capital invertido”).

El problema surge al quererse  deshacer de este producto de forma anticipada  a través de su venta en el mercado secundario, caracterizado por ser poco líquido, en comparación del mercado continuo. Con toda probabilidad la realización a través de la venta deberá esperar en el tiempo, hasta que exista un  comprador que esté dispuesto a adquirirlas,  aplicándoles previamente un porcentaje de descuento importante. Es aquí donde puede producirse la potencial pérdida de capital,  a  la que se refiere la CNMV.

No es la primera vez que se producen estos malos entendidos y muchas veces deberíamos hacer caso a la CNMV cuando recomienda no comprar nunca un producto financiero cuyo funcionamiento no entendemos.

También las entidades emisoras deberían ser más estrictas en el control de su venta, cuya colocación puede estar sujeta a la obtención de unos objetivos comerciales establecidos por la dirección.

Probablemente aparecerán nuevos productos financieros con alguna complejidad en su funcionamiento: Swaps, Obligaciones y Bonos Subordinados, Acciones Preferentes, Pagarés y todas ellas con algo en común: a mayor riesgo, mayor rentabilidad. Evalúe previamente su decisión y una manera de iniciar este proceso es hacer caso a las observaciones realizadas en la web de la CNMV la cual  incluye un apartado específico para informar al inversor.

Por: Rafael Sambola

  3 Responses to “El lio de las participaciones preferentes

  1. Estimado Sr. Sambola, Me ha gustado la claridad de su artículo. Tengo una duda, que si me permite, paso a formularle. Heredé de mi padre Participaciones preferentes emitidas en el año 2000. Tanto en el resumen como en el folleto de la emisión se explicitan lo que Ud, muy acertadamente comenta en el artículo, que la facultad de amortización corresponde al emisor. Además, se añade que de realizarse la amortización el emisor reembolsaría en efectivo el nominal más el cupón correspondiente. Por otro lado, estos documentos no hacen referencia a otras modalidades para la sustitución de la amortización: bonos, obligaciones, canjes, convertibles, etc. ¿Podría la Entidad emisora ofertar, por ejemplo, un canje por obligaciones subordinadas sin que esta eventualidad se contemple por el folleto de la emisión? De esta forma, la entidad podría, posteriormente, amortizar las participaciones sin reembolsar el capital. Que como comprenderá, no es de mi agrado. Muchas gracias Mabel

    • Sra Álvarez: Si la emisión es reciente le aconsejo que lea el folleto de emisión. Deberá estar registrado en los archivos de la CNMV (web) Aunque de hecho, al ser participaciones preferentes son valores perpetuos en donde el banco (o bien otra entidad) se reserva el derecho de amortizarlas. Pero sólo si ella quiere. Probablemente el folleto no diga nada de como será la operación (con dinero, acciones o bien obligaciones). Aún así le recomendaría liberarse de estas participaciones y adquirir estas obligaciones con un interés x pero con un vencimiento concreto, momento en el que podrá recuperar su valor en efectivo y sin ningún tipo de descuento. Entiendo finalmente que la entidad dispone de suficiente solvencia para amortizar en el futuro estas obligaciones

  2. Sr. Sambola, le felicito por la claridad de su exposición. Una tía mía tiene obligaciones preferentes de UNIÓN FENOSA de 50.000 euros cada una. La amortización es, como usted dice, opcional por el emisor en 2015. El único sitio donde cotizan es en la Bolsa de ¡Luxemburgo! Evidentemente, mi tía no sabía lo que estaba comprando y se dejó llevar por el medio punto más que le ofrecieron frente a un depósito más la confianza en su oficina. Imagino que al banco le interesaba colocarlas por las comisiones que le darían. Mi pregunta ahora es ¿está totalmente en las manos y en la voluntad de Fenosa si quiere o no devolver el dinero? ¿Realmente no hay nada que se pueda hacer? Gracias

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